EXPERIENCIA PROFESIONAL
Tras obtener la titulación de monitora nacional de tenis, comencé a ejercer como monitora en este y en otros clubes, mientras finalizaba la diplomatura en fisioterapia. Durante mi último año de carrera, propuse al club, que hasta entonces no contaba con un fisioterapeuta, asumir ese rol. Así, inicié una etapa que se convirtió en la más larga y enriquecedora de mi trayectoria profesional.
Durante los 10 años en los que trabajé como fisioterapeuta en el club Tiro de Pichón, también tuve la oportunidad de formar parte de diversos Circuitos Internacionales Futures ATP de tenis profesional, que se llevaron a cabo en el club en los años 2008, 2009, 2010, 2011 y 2020.
En el mundo del tenis, quiero destacar con especial cariño a Carlos Alcaraz Garfía, quien desde pequeño ha brillado por su carisma, capacidad de superación y amabilidad, tanto con su equipo como con sus rivales. Desde sus 8 hasta sus 15 años, etapa en la que coincidimos con Juan Carlos Ferrero como su nuevo entrenador (y actual hasta la fecha), tuve el privilegio de ser la fisioterapeuta de “Carlitos”. Trabajé de manera conjunta con todo su equipo, especialmente con su médico, Juanjo López, para prevenir y tratar sus lesiones, contribuyendo al desarrollo de su prometedora carrera.
Personalmente, debo decir que quienes lo veíamos crecer y evolucionar a pasos agigantados, preveíamos con claridad que estábamos frente a un futuro número 1 del mundo.
Otro tenista destacado con el que tuve el honor de trabajar es el francés Calvin Hemery, con quien viajé en varias ocasiones para asistirlo durante competiciones. Recuerdo con especial cariño un torneo ATP en Túnez, que se extendió durante dos semanas. Sin embargo, la llegada del COVID-19 nos obligó a modificar los planes y cancelar el calendario de viajes previstos.
En el ámbito del pádel, durante mi etapa como fisioterapeuta de la Federación Murciana de Pádel, tuve la oportunidad de trabajar con jugadores profesionales y semiprofesionales como Víctor Ruiz, Javier García, y Nuria Vivancos, entre otros, quienes destacaron por su dedicación y esfuerzo dentro de este deporte.
Esta etapa fue una de las más enriquecedoras y bonitas de mi vida, aunque también una de las más desafiantes. Coincidió con los años en los que gestionaba la empresa Tu Fisioterapeuta en Casa, lo que implicó compaginar múltiples responsabilidades.
Durante esos tres años, tuve la oportunidad de cubrir una gran cantidad de torneos de pádel y algunos de tenis en toda la Región de Murcia, y en ocasiones también en la Comunidad Valenciana. Además, pude viajar por toda España, acompañando a jugadores de todas las categorías —menores, absolutos y veteranos—, brindando atención y soporte fisioterapéutico a quienes lo necesitaban.
Fuimos campeonas de la Copa de la Reina y de la Liga Nacional durante dos años consecutivos.
Fui la portera más joven de España en División de Honor con solo 15 años (aunque mi debut fue a los 13).
Conocí a personas maravillosas, muchas de las cuales siguen siendo amigas cercanas. Otras me ayudaron a crecer como deportista, superando miedos y barreras. Entre ellos, recuerdo con cariño a entrenadores y profesionales como Pato y Duda, de El Pozo Fútbol Sala, quienes me enseñaron mucho en poco tiempo.
Cobré mi primer sueldo como jugadora, lo que me permitió entender el nivel de compromiso y disciplina que requiere el deporte de alto nivel.
En mi último año como jugadora, fiché por el Roldán Fútbol Sala y jugué en la selección sub-18. Aunque esos años fueron intensos y llenos de aprendizajes, decidí retirarme a los 18 años por motivos personales.
Después de mi retiro del fútbol sala, no dejé de mantenerme activa en el mundo del deporte. Me dediqué con intensidad a diversas disciplinas como artes marciales, atletismo, tenis y fútbol 11. Durante esos años, entrenaba de lunes a sábado, hasta 3 o 4 horas al día, mientras compaginaba mis estudios universitarios y algunos trabajos. En la Universidad Católica, donde cursé mi carrera, también representé a los equipos universitarios en fútbol sala y tenis.
Más adelante, descubrí el pádel y jugué federada durante unos años, aunque esta vez a un ritmo más relajado.
Fuimos campeonas de la Copa de la Reina y de la Liga Nacional durante dos años consecutivos.
Fui la portera más joven de España en División de Honor con solo 15 años (aunque mi debut fue a los 13).
Conocí a personas maravillosas, muchas de las cuales siguen siendo amigas cercanas. Otras me ayudaron a crecer como deportista, superando miedos y barreras. Entre ellos, recuerdo con cariño a entrenadores y profesionales como Pato y Duda, de El Pozo Fútbol Sala, quienes me enseñaron mucho en poco tiempo.
Cobré mi primer sueldo como jugadora, lo que me permitió entender el nivel de compromiso y disciplina que requiere el deporte de alto nivel.
En mi último año como jugadora, fiché por el Roldán Fútbol Sala y jugué en la selección sub-18. Aunque esos años fueron intensos y llenos de aprendizajes, decidí retirarme a los 18 años por motivos personales.
Después de mi retiro del fútbol sala, no dejé de mantenerme activa en el mundo del deporte. Me dediqué con intensidad a diversas disciplinas como artes marciales, atletismo, tenis y fútbol 11. Durante esos años, entrenaba de lunes a sábado, hasta 3 o 4 horas al día, mientras compaginaba mis estudios universitarios y algunos trabajos. En la Universidad Católica, donde cursé mi carrera, también representé a los equipos universitarios en fútbol sala y tenis.
Más adelante, descubrí el pádel y jugué federada durante unos años, aunque esta vez a un ritmo más relajado.
Fuimos campeonas de la Copa de la Reina y de la Liga Nacional durante dos años consecutivos.
Fui la portera más joven de España en División de Honor con solo 15 años (aunque mi debut fue a los 13).
Conocí a personas maravillosas, muchas de las cuales siguen siendo amigas cercanas. Otras me ayudaron a crecer como deportista, superando miedos y barreras. Entre ellos, recuerdo con cariño a entrenadores y profesionales como Pato y Duda, de El Pozo Fútbol Sala, quienes me enseñaron mucho en poco tiempo.
Cobré mi primer sueldo como jugadora, lo que me permitió entender el nivel de compromiso y disciplina que requiere el deporte de alto nivel.
En mi último año como jugadora, fiché por el Roldán Fútbol Sala y jugué en la selección sub-18. Aunque esos años fueron intensos y llenos de aprendizajes, decidí retirarme a los 18 años por motivos personales.
Después de mi retiro del fútbol sala, no dejé de mantenerme activa en el mundo del deporte. Me dediqué con intensidad a diversas disciplinas como artes marciales, atletismo, tenis y fútbol 11. Durante esos años, entrenaba de lunes a sábado, hasta 3 o 4 horas al día, mientras compaginaba mis estudios universitarios y algunos trabajos. En la Universidad Católica, donde cursé mi carrera, también representé a los equipos universitarios en fútbol sala y tenis.
Más adelante, descubrí el pádel y jugué federada durante unos años, aunque esta vez a un ritmo más relajado.
Fuimos campeonas de la Copa de la Reina y de la Liga Nacional durante dos años consecutivos.
Fui la portera más joven de España en División de Honor con solo 15 años (aunque mi debut fue a los 13).
Conocí a personas maravillosas, muchas de las cuales siguen siendo amigas cercanas. Otras me ayudaron a crecer como deportista, superando miedos y barreras. Entre ellos, recuerdo con cariño a entrenadores y profesionales como Pato y Duda, de El Pozo Fútbol Sala, quienes me enseñaron mucho en poco tiempo.
Cobré mi primer sueldo como jugadora, lo que me permitió entender el nivel de compromiso y disciplina que requiere el deporte de alto nivel.
En mi último año como jugadora, fiché por el Roldán Fútbol Sala y jugué en la selección sub-18. Aunque esos años fueron intensos y llenos de aprendizajes, decidí retirarme a los 18 años por motivos personales.
Después de mi retiro del fútbol sala, no dejé de mantenerme activa en el mundo del deporte. Me dediqué con intensidad a diversas disciplinas como artes marciales, atletismo, tenis y fútbol 11. Durante esos años, entrenaba de lunes a sábado, hasta 3 o 4 horas al día, mientras compaginaba mis estudios universitarios y algunos trabajos. En la Universidad Católica, donde cursé mi carrera, también representé a los equipos universitarios en fútbol sala y tenis.
Más adelante, descubrí el pádel y jugué federada durante unos años, aunque esta vez a un ritmo más relajado.